El Juego Heurístico

EL JUEGO HEURÍSTICO

El juego heurístico es una actividad que se trabaja con los niños de sala de 2 años. Para ello se utilizan objetos fácilmente combinables entre sí, que motivan a la acción y exploración, partiendo de la libertad de movimientos del alumno/a.

Se trata de un juego de descubrimiento, de ensayo y error, de habilidades manipulativas y de planificación mental, así como de desarrollo de las capacidades a la hora de recoger y clasificar el material utilizado.

Se realiza a través de sesiones planificadas por las docentes en las que se estudian cuidadosamente diferentes aspectos: colocación del espacio, material que se ofrece al niño, tiempos de juego, etc.

El juego heurístico se ofrece cuando los niños se desplazan, preferentemente cuando andan y son capaces de poner en contacto de un modo intencionado dos o más objetos (segundo año de vida). Su propósito es despertar los sentidos.

Uno de los objetivos que les propone el juego es una iniciación en la clasificación de los objetos y refuerza su comprensión de estos mediante la manipulación libre.

Los objetos deben ser preferentemente aquellos que no tienen una finalidad lúdica en sí mismos. Lo ideal es que sean objetos cotidianos, de formas y tamaños diversos, hechos de todo tipo de materiales no plásticos. Elegidos de la naturaleza y del hogar, unos manufacturados y otros en estado natural. Lo importante es siempre que no se rompan fácilmente ni sean tóxicos.

En el juego heurístico los niños experimentarán sus texturas, formas y apariencia de las cosas libremente, de manera espontánea. Los elementos de juego estarán introducidos en uno o varios cestos además de disponer de diferentes contenedores en los que los niños puedan ir metiéndolos como pueden ser botes de metal sin tapa, cajas de madera o cartón o cualquier otra cosa que veamos utilizable.

En este segundo año de vida para el niño es fundamental el poder descubrir por si mismo qué son las cosas y cómo se comportan. Por eso necesita la mayor cantidad y variedad de objetos a su alcance.

Pueden, mediante este juego, experimentar la gravedad, el peso, la textura, la dureza y la temperatura de las cosas, asimilando la idea de conjunto y de semejanza.

Mediante este juego heurístico se trabaja para lograr el aprendizaje a través de la relación libre y emocional con el medio.

CONCLUSIONES:

En la escuela se trabaja desde un enfoque constructivista, y el juego heurístico está íntimamente relacionado. El niño/a es el protagonista de sus aprendizajes (investiga, descubre…), parte de lo que sabe cada niño/a, facilita el aprender de él y de los otros. Favorece el aprendizaje por descubrimiento, el conocimiento de la realidad, la autoestima y respeta el ritmo y las necesidades de cada niño/a.

El juego heurístico también desarrolla capacidades cognitivas (comprender, relacionar, conocer…), perceptivas (visión, oído, tacto, gusto, olor), corporales (motricidad gruesa, fina), éticas (respetar, colaborar…), afectivas (disfrutar, valorar, querer…), sociales (colaborar, compartir…).

Los/as niños/as descubren a través de los sentidos las características de los objetos que manipulan, realizando así nuevos aprendizajes.